Ulf Erik Knutsen, diputado del derechista Partido del Progreso noruego, cumplió su promesa hecha hace siete años de comerse unas pantuflas viejas si los gastos de la nueva Casa de la Opera, inaugurada el pasado día 12, no excedían los presupuestados.
El diputado acudió a un programa de televisión en directo, donde fue sorprendido cuando le presentaron en un plato unas pantuflas cocinadas con salsa de chocolate, que se zampó ante las cámaras.

Una colilla le preguntó a un cenicero: ¿qué empuja a prometer lo imposible?, y este le respondió: la facilidad de olvidar lo prometido.


