El astrónomo jefe del Vaticano ha afirmado que creer en la existencia de vida inteligente en otros planetas es compatible con la fe católica. Éste ha argumentado que no es posible limitar la “libertad creativa de Dios” y, por eso, no descarta la existencia de un ”hermano extraterrestre”, que también formaría parte de la creación y que también fuese obra de un Dios todopoderoso.

Un plutoniano católico le preguntó a un terrícola ateo: ¿qué entiendes por “libertad creativa de Dios”, y este le contestó: pregúntale al pobre ornitorrinco.
